Las estufas de biomasa o pellets son especialmente adecuadas para pisos y casas que no disponen de calefacción central. Su combustible resulta más económico y ecológico que los combustibles de origen fósil. Además, las calderas y estufas de pellets reciben subvenciones según la CCAA en que se encuentre el usuario, ya que reducen drásticamente la dependencia energética del exterior y se genera demanda de biomasa, lo que colleva la limpieza de los bosques de España.
Existen dos tipos principales de estufas de biomasa: las que funcionan con pellets y las que utilizan leña. Tienen ventajas diferentes; las primeras son más confortables porque disponen de una alimentación de combustible automática y no es necesario estar pendientes de alimentarlas a mano; las estufas de leña, por el contrario, son más trabajosas pero existen modelos con horno para la comida incluido, y además es posible recoger el combustible uno mismo, con el consiguiente ahorro económico.
Entramos de lleno en el mercado de las estufas de pellets, con ahorros energéticos superiores al 60% con respecto a sistemas tradicionales y con niveles de contaminación mínimos. Un sistema de calefacción limpio, renovable y realmente económico.